ESPACIO ABIERTO PARA QUE LEAN, OPINEN, CRITIQUEN Y COMENTEN TODA/OS AQUELLA/OS QUE VEN A LA DOCENCIA COMO LA FORMA DE PROYECTAR LA CULTURA Y EL SABER HACIA UN FUTURO DISTINTO... A TRAVÉS DE ESTE MEDIO DAREMOS A CONOCER COMUNICADOS DE INTERÉS PARA UNA PARTICIPACIÓN PLURAL DE NUESTRA/OS COMPAÑERA/OS Y COLEGAS.

lunes, 3 de octubre de 2011

El rol docente como práctica libertaria

  Por Marcelo Bayssette   
      La funcionalidad de los docentes, es una parte constitutiva fundamental de su razón de ser y de su realización práctica histórico concreta, tanto que sean agentes activos o pasivos de una tradición cultural o lo sean, en tanto sujetos sociales sometidos al juego dialéctico de confrontación de clases sociales en pugna, en el que tomen partido o posición, en tanto titulares de unos saberes que pueden sostener el orden social dominante, al tiempo que tanto como constructores de una alternativa contra hegemónica de los consensos culturales e ideológicos formados en torno al discurso político hegemónico de dominación, omnicomprensivo de lo real. 
      Así el cultivo fecundo de una conciencia crítica, abonará el camino hacia la construcción de nuevos espacios de libertad, de libre pensamiento, donde sea posible impugnar, desde el corazón mismo de los consensos creados por la cultura y los saberes socialmente aceptados como válidos por la visión hegemónica dominante, a fin de crear o recrear el desarrollo de un espíritu inquieto, crítico, no conformista, que pueda y deba, en tanto imperativo ético, sacudirse la modorra intelectual que significa conformarse con la mera reproducción de conocimientos.
      No se trata, sólo de abandonar actitudes serviles y acomodaticias, propias de la lógica de sobrevivencia dentro de un mundo de relaciones de poder, sino de cuestionar los cimientos mismos, sobre los que se construye dicha operación ideológico discursiva del intelectual, en tanto sujeto organizador de la cultura dominante, al tiempo que descubrir bajo el manto de su historicidad específica, el papel que deben asumir quienes se sumergen en las aguas del conocimiento.
     Si el docente no pone su inteligencia y su práctica al servicio de una causa que se ocupe de acercarse al conocimiento, a sus condiciones de producción y reproducción, así como a sus canales de divulgación de dichos ejercicios científicos, perderá la oportunidad de intervenir seriamente en la construcción de espacios de libertad creativa, así como de fuentes de inspiración de un espíritu crítico, libertario y emancipador de viejas prácticas orgánicas y funcionales al sistema socio cultural e ideológico dominante.
      La tarea de inquietar, de poner en tensión y de sacudirse las referencias de autoridad científica, así como de metodologías aceptadas como apropiadas, con el fin de hacerse de un conocimiento que espera ser rescatado tras las palabras que, en muchos casos, ensombrecen su búsqueda, será la actitud del docente, menos acomodaticio, más marginal y por tanto menos central, pero al mismo tiempo más perturbador a la hora de indagar lo establecido como saberes universales naturalizados por la cultura hegemónica dominante de turno.


 El docente debe entender su quehacer como un campo de batalla, donde el uso de la violencia simbólica marca a fuego en los cuerpos y en las mentes, la naturalización de un orden social de dominación aún de manera más siniestra y más efectiva que la violencia represiva, desembozada y dirigida a quienes se muestran como fuentes de inspiración de una resistencia intelectual militante, que sepa soportar los avatares que significa la pérdida de ciertos honores académicos, arrancados ilegítimamente por las fuerzas represivas materiales y concretas hacia el interior de los ámbitos de producción de conocimiento científico.
      Este supuesto desmérito deberá ser visto más como un estímulo que como una sanción para quien cree ver en dicha acción, el acto ejemplificador para con la conciencia revolucionaria y transformadora del intelectual-docente insatisfecho e inquieto, que sólo decodificará aquella acción no como un acto represivo individual sino como un acto represivo consciente y encaminado a desalentar cualquier profundización teórica, así como cualquier articulación práctica con dicho trabajo, de manera tal que lo haga entrar en “razón” sobre los peligros que encarna ser un espíritu disconforme e inteligente.
      Se tratará, en consecuencia, de poner en práctica, en acción, un auténtico espíritu libertario, abierto al juego dialéctico que supone la confrontación cotidiana en la que tesis y antítesis darán como resultado una síntesis compleja, la que deberá confrontar con una realidad, no siempre ajustada a los presupuestos modelos teóricos construidos para entender o para comprender la realidad.

2 comentarios:

Paz dijo...

Felicitaciones también a el/la dibujante!!!

Raquel dijo...

Muy buena nota compañero!!!Felicitaciones