
Bien, he aquí que pregunto el por qué de este mecanismo
inconsulto a las bases, por qué nos convocan a elegir a colegas sin tener la voz
del resto de lo/as afiliado/as. Y el silencio que obró en ese momento fue
absoluto, que rápidamente se modificó con el crujir de papeles, dedos apurados
persiguiendo el artículo del estatuto donde decía: “que el cuerpo de delegados
debe elegir a la junta electoral regional”. Claro que nuestro mal parido
estatuto no aclara en ese mismo artículo que los delegados deben obrar siempre
con la voz de las bases. Pero más me sorprendió el silencio del cuerpo de
delegados, en el que incluso había un docente de Paso de Indios (que seguramente habrá
llegado con mucho esfuerzo) que también
hizo silencio. El mutismo me dio mala espina. Entonces arremetí con mi parecer sobre
este sindicato conducido por los VERDES -así
se van a llamar en las próximas elecciones-: que necesitamos ser mejores, que
los mecanismos de participación sean verdaderos, con posibilidades de debatir,
discernir y consensuar a favor de lo/as trabajadore/as de la educación. Que no
podemos llegar a buen puerto si la agenda sindical está marcada por el
Ministerio de Educación, que necesitamos ser rebeldes y luchadore/as para poder
conseguir mejoras y ahí aclaré que el ultimo porcentaje de aumento de sueldo en
mi bolsillo significó escasos e
insignificantes $ 200.
Luego del silencio mayoritario, se propuso continuar con la
propuesta de listas y votar. Por supuesto tenían todo preparado, hablado,
arreglado entre ellos; tanto que aseguraron la mayoría y la minoría, es decir
que la única voz que se escuchó disidente en esa reunión no entró. Conclusión
estaba frente a un ataque liso y llano a la democracia sindical.
Antes de que se retiraran todos, puse a consideración del
cuerpo de delegados presente, hacer público un apoyo solidario a los compañeros
docentes de Comodoro Rivadavia que hace días que están con medidas de fuerza.
Argumenté que todos sabemos que el sueldo no alcanza para nada, que la canasta
familiar está por encima de los $ 14.000 y que imaginemos cómo vive un docente
en la ciudad de Comodoro donde el costo de vida es mucho más alto. Les cuento
que pasó: silencio absoluto, miradas vacías, personas que hasta ese momento
estaban inquietas, haciendo surcos en corto espacio, esos con cara de machos
sindicalistas preocupados para que todo salga como estaba planeado, esos se
quedaron quietos, detuvieron el movimiento e hicieron silencio.
Sabía que estaba frente a un cuerpo atomizado, frío, sordo y
contaminado, pero me sentí en la obligación de que se vean reflejados en la
realidad que la mayoría de ellos ayudó a construir.
Existe otra forma de hacer/entender el sindicato, otra realidad
se puede construir. Ya no queremos repetir viejas experiencias sindicales, ya
basta. Queremos hacer lo que supuestamente les enseñamos a nuestros alumnos y
alumnas: que sean críticos y participativos. Y debemos crear esos espacios,
porque están -como en el sindicato docente en la actualidad- cercenados, como
lo están las cooperativas, el consejo deliberante, algunas asociaciones
vecinales, vaciados de debate y
democracia real.
Existen sin embargo otros espacios de los cuales algunas y
algunos nos alimentamos, nos llenamos de energía y esperanza de saber que se
puede construir un mundo mejor. Desde ESPACIO DOCENTE en la “LILA” -así nos
vamos a llamar en las próximas elecciones-, estamos convencido/as de ello,
creemos ser una alternativa totalmente diferente a la actual. Y como dijo un
compañero muy valioso de la agrupación: “llevamos años de militancia
paciente, coherente y perseverante…y somos una alternativa sincera y
superadora”
En fin, que mis reflexiones lleguen a buen puerto, a un
corazón valiente, rebelde y con ganas de cambiar las cosas.
Lila Hoger.